martes, 1 de junio de 2010

"The Wall Live", fechas de la gira Europea.

mar 21, 2011
Atlantico Pavilion Atlantico Pavilion
Lisbon, PT

mar 25, 2011
Palacio de Deportes Palacio de Deportes
Madrid, ES

mar 29, 2011
Palau Sant Jordi Palau Sant Jordi
Barcelona, ES

abr 01, 2011
Mediolanum Forum Mediolanum Forum
Milan, IT

abr 02, 2011
Mediolanum Forum Mediolanum Forum
Milan, IT

abr 08, 2011
Gelredome Gelredome
Arnhem, NL

abr 12, 2011
Sports Arena Sports Arena
Budapest, HU

abr 15, 2011
O2 Arena O2 Arena
Prague, CZ

abr 18, 2011
Atlas Arena Atlas Arena
Lodz, PL

abr 23, 2011
Olympiski Olympiski
Moscow, RU

abr 25, 2011
SKK Arena SKK Arena
St. Petersburg, RU

abr 27, 2011
Hartwall Arena Hartwall Arena
Helsinki, FI

abr 30, 2011
Telenor Telenor
Oslo, NO

may 04, 2011
Ericsson Globe Ericsson Globe
Stockholm, SE

may 07, 2011
Parken Parken
Copenhagen, DK

may 11, 2011
O2 Arena O2 Arena
London, UK

may 12, 2011
O2 Arena O2 Arena
London, UK

may 17, 2011
O2 Arena O2 Arena
London, UK

may 20, 2011
Manchester Evening News Arena Manchester Evening News Arena
Manchester, UK

may 21, 2011
Manchester Evening News Arena Manchester Evening News Arena
Manchester, UK

may 23, 2011
O2 Arena O2 Arena
Dublin, IE

may 27, 2011
Sportspaleis Sportspaleis
Antwerp, BE

may 30, 2011
Bercy Bercy
Paris, FR

jun 03, 2011
SAP Arena SAP Arena
Mannheim, DE

jun 06, 2011
Hallenstadion Hallenstadion
Zurich, CH

jun 10, 2011
Colorline Arena Colorline Arena
Hamburg, DE

jun 15, 2011
O2 World O2 World
Berlin, DE

jun 18, 2011
Esprit Arena Esprit Arena
Dusseldorf, DE


 

viernes, 14 de mayo de 2010

El libro sobre la alucinógena vida de Syd Barret,
por fin en español.

'Crazy diamond. Syd Barret y el amanecer de Pink Floyd' hace un buen repaso a su vida
La versión que nos llega es la actualizada con motivo del fallecimiento del artista en 2006
La prensa inglesa lo ha definido como un "informe dolorosamente exacto y agudo".
Cuando se habla de mitos en el mundo de la música, siempre se hace con artistas difuntos. El paso de la genialidad al Olimpo de los dioses ocurre al fallecer el músico. Entonces su vida, obra y milagros son motivo de peregrinación. Ahí están los casos de Serge Gainsbourg y los fans que día a día llenan las paredes de lo que fuera su domicilio con mensajes de admiración o las manifestaciones de fans que día tras día recibe la tumba de Jim Morrison. Son muy pocos, por no decir nadie, los músicos que reciben la calificación de mito en vida. Syd Barrett fue uno de los elegidos.

Cantante original, guitarra y compositor de la primera etapa de Pink Floyd, los locos años sesenta, la experimentación con drogas alucinógenas y una salud mental no muy buena le convirtieron en un juguete roto en muy poco tiempo. Tal cual lo cuentan Mike Watkinson y Pete Anderson en 'Crazy diamond. Syd Barret y el amanecer de Pink Floyd', considerada como la biografía más vendida en el mundo de las que hay sobre la figura del fundador de Pink Floyd y que ahora se edita en castellano en una edición revisada por los autores con motivo del fallecimiento de Barrett hace tres años.
En un viaje a través de la infancia de Syd, sus comienzos en la música, la formación de Pink Floyd y sus alucinógenos y psicodélicos primeros conciertos a través de un montón de declaraciones de personas allegadas al cantante y sus antiguos compañeros, así como fotografías personales, intentaremos llegar al fondo de la mente de Barrett. ¿Realmente toda su vida estuvo marcada por las experiencias con el LSD o había más problemas aparte del abuso de drogas?
Convertido en prisionero de sí mismo tras dejar (o ser invitado a dejar) el grupo y con una farragosa carrera como solista, la obra de Syd Barrett ha servido de referente para muchos músicos, incluso músicos punk, new wave y siniestros que, otra cosa no, pero sobre la psicodelia y los años sesenta decían de todo menos bonito. Ahí están los casos de The Jesus and Mary Chain que versioneaban uno de sus temas, Paul Weller que intentó reproducir el sonido de Barrett en una canción de los Jam, Marc Almond, Robert Smith de los Cure o Siouxsie and the Banshees que lo consideraron influencia máxima en la grabación de su disco de 1980 'Kaleidoscope'. John Lidon, de los Sex Pistols, se paseaba por Londres con una camiseta que ponía 'Odio a los Pink Floyd' pero, aún así, la figura de su antiguo cantante era respetada por todos y los propios Pistols llegaron a tocar en directo uno de sus temas.
Agobiado por la fama y no preparado para soportarla, según cuenta en el libro una antigua novia suya, Barrett se fue encerrando poco a poco en su mundo para terminar apartado de todo, viviendo retirado de los escenarios sin más preocupación que pintar o hacer trabajos de bricolaje en su jardín. Los grandes beneficios de sus composiciones para Pink Floyd le permitieron vivir de las rentas el resto de su vida, pero la tranquilidad y anonimato que tanto buscaba y que tanto ayudaba a su débil salud mental —se llegó a rumorear que sufría una especie de autismo— jamás le fue concedido.
No había día que algún fan llamara al timbre de su casa, gente que se cruzaba con él le sacaba fotos y abordaba por la calle y algunas revistas musicales llegaron a tener secciones fijas en plan avistamiento de ovnis donde los lectores podían contar dónde, cómo y cuándo se habían topado con Syd Barrett. Periodistas empeñados en escribir sobre él investigaban a la familia y hacían guardia frente a su jardín y a pesar de los ruegos de su cuñado que llegó a escribir una carta que se publicó en un diario inglés para pedir por favor que cesara el acoso de fans a Barrett, todo fue inútil. El colmo fue cuando el grupo TV Personalities tocó en directo como teloneros de la gira en solitario de otro Pink Floyd, David Gilmour, y tras dedicar una canción a Syd Barrett, leyeron en alto la dirección donde vivía en ese momento delante de todo el público. Esa misma noche eran expulsados de la gira.
A pesar del interés que había por parte de todo el mundo hacia su persona, Barrett huyó hasta el final de cualquier intento de volver a la vida pública. Su discográfica fue reeditando sus dos discos en solitario, cajas, recopilaciones con descartes y demás parafernalia que se vendían muy bien y ayudaban a su economía, pero siempre pasó de ofertas como la de una multinacional americana que llegó a ofrecerle una cantidad indecente de dinero sólo para que se pusiera delante de una grabadora y tocase lo que se le ocurriese junto a una serie de músicos (entre los que estaría algún miembro de REM, según rumores).
Algo tocó su cabeza en un momento dado que hizo que nunca quisiera recordar su pasado musical y que renegara de Pink Floyd. No hablaba con nadie de esos asuntos y no tenía el mínimo interés en nada que concerniera a su pasado. Incluso cuando Pink Floyd se volvieron a juntar tras su separación de 1981 en una ocasión histórica como fue en 2005 el Festival Live8 en Londres, sus familiares cuentan que no prestó atención a la noticia y ni se molestó en encender el televisor para ver el concierto en el que sus antiguos compañeros le dedicaban 'Wish you were here'.
Esta biografía escrita por Mike Watkinson y Pete Anderson es de gran ayuda para intentar entender un poco cómo funcionaba la cabeza de Syd Barrett (hacerlo del todo creo que es imposible) a la hora de crear la música que hizo. Considerada como de las mejores, esta obra estuvo a punto de ser llevada al cine por una productora americana y a pesar de realizarse un guión previo por los propios autores del libro, la oposición de otro Pink Floyd, Roger Waters, lo ha impedido hasta el momento. Las malas lenguas dicen que tenía envidia de la excesiva importancia que daban a la figura de Barrett como creador de Pink Floyd en contra del resto de miembros de la banda y, en particular, la de Waters.
Con prólogo del músico Julian Cope, la versión que llega a nuestras librerías de 'Crazy diamond, Syd Barrett y el amanecer de Pink Floyd' es la actualizada con motivo del fallecimiento del artista en 2006. Para ello se han añadido varios apéndices donde podemos descubrir qué hacen en la actualidad los protagonistas de la historia (novias, managers, amigos, músicos, familia...) y varios epílogos donde recopilan las reacciones que tuvo la gente con la edición original del libro al publicarse en 1991, así como el relato de los últimos años de vida de Syd Barrett antes de fallecer de cáncer. Una extensa relación de material sobre Barrett donde figura su discografía oficial con Pink Floyd y en solitario, singles y caras B, recopilaciones, discos piratas con grabaciones extrañas, canciones de otros artistas que tratan sobre él o discos donde podemos encontrar versiones de su obra realizadas por gente como David Bowie, Damned o Love and Rockets incluyendo no sólo las editadas en discos, sino las que se sabe han sido cantadas en conciertos o programas de televisión así como los diferentes libros, vídeos, documentales y demás memorabilia que existe sobre su figura, completan este exhaustivo trabajo que fue considerado por la prensa inglesa como un "informe dolorosamente exacto y agudo del ascenso, caída y auto reclusión de Syd Barrett".

domingo, 25 de abril de 2010

ROGER WATERS, GIRA MUNDIAL 2010-2011.
... Y EUROPA?
Tres años después de rescatar The Dark Side of The Moon para una gira mundial, el que fuera bajista y compositor de Pink Floyd ha decidido repetir experiencia con uno de los discos más emblemáticos de la banda británica, The Wall. Según informa la revista estadounidense Billboard, Roger Waters -que reside en Nueva York desde principios del nuevo siglo- ha decidido resucitar \'The Wall\' con una gran gira a lo largo de América del Norte que arrencará el 15 de septiembre en Toronto (Canadá) y se cerrará el 13 de diciembre en Anaheim (California). The Wall, uno de los álbumes más reconocibles de la discografía de Pink Floyd sólo se ha presentado en directo, con la formación completa y original de la banda -exceptuando a Syd Barrett- unas 31 veces en un puñado de ciudades entre 1980 y 1981. Waters lo interpretó con un grupo de estrellas de la música en 1990 para celebrar la caída del Muro de Berlín. Entre 2006 y 2007 Roger Waters salió de gira con otra de las grandes obras maestras de Pink Floyd -junto a Wish you were here o Animals- The Dark Side of the Moon y ahora repetirá experiencia, primero en Norteamérica y, para 2011, en Europa, aunque todavía no se han anunciado fechas para la parte del tour en el viejo continente. Sí que se sabe que para los conciertos de la gira se levantará una pared de 73 metros de ancho y diez metros de alto que se derribará durante el espectáculo. Se esperan a sí mismo efectos especiales y accesorios que formen parte del espectáculo, como ya ocurrió en el concierto de 1990, en el que una marioneta gigante aparecía tras el \'muro\'. En el trabajo semiautobiográfico The Wall (1979), uno de los pocos discos de Pink Floyd cuyos derechos pertenecen a Roger Waters tras las disputas legales del grupo, se narra la historia de un músico ficticio llamado Pink que atraviesa una crisis existencial y que decide levantar una pared entre él y el mundo para aislarse de éste. Disco de culto desde poco después de su nacimiento, el álbum logró gran éxito en Estados Unidos y está considerado uno de los mejores discos de rock de la historia. En 1982, Alan Parker dirigiría la película del mismo título protagonizada por Bob Geldof.

lunes, 12 de abril de 2010

"ROGER WATERS, THE WALL LIVE 2010".
FECHAS Y CIUDADES DE LA GIRA.
sep 15, 2010, Air Canada Centre Air Canada Centre. Toronto

sep 20, 2010, United Center United Center. Chicago

sep 21, 2010, United Center United Center. Chicago

sep 26, 2010, Consol Energy Center Consol Energy Center. Pittsburgh

sep 28, 2010, Quicken Loans Arena Quicken Loans Arena. Cleveland

sep 30, 2010, Boston TD Garden Boston TD Garden. Boston

oct 05, 2010, Madison Square Garden Madison Square Garden. New York City

oct 08, 2010, HSBC Arena HSBC Arena. Buffalo

oct 10, 2010, Verizon Center Verizon Center. Washington D.C.

oct 12, 2010, Nassau Coliseum Nassau Coliseum. Long Island, NY

oct 15, 2010, XL Center XL Center. Hartford

oct 17, 2010, Scotiabank Place Scotiabank Place. Ottawa

oct 19, 2010, Bell Centre Bell Centre. Montreal

oct 22, 2010, Schottenstein Center Schottenstein Center. Columbus

oct 24, 2010, The Palace of Auburn Hills The Palace of Auburn Hills. Detroit

oct 26, 2010, Qwest Center Qwest Center. Omaha

oct 27, 2010, Xcel Energy Center Xcel Energy Center. St Paul, MN

oct 29, 2010, Scottrade Center Scottrade Center. St Louis

oct 30, 2010, Sprint Center Sprint Center. Kansas City

nov 03, 2010, Izod Center Izod Center. East Rutherford

nov 08, 2010, Wachovia Center Wachovia Center. Philadelphia

nov 09, 2010, Wachovia Center Wachovia Center. Philadelphia

nov 13, 2010, Bank Atlantic Center Bank Atlantic Center. Fort Lauderdale

nov 16, 2010, St Pete Times Forum St Pete Times Forum. Tampa

nov 18, 2010, Philips Arena Philips Arena. Atlanta

nov 20, 2010, Toyota Center Toyota Center. Houston

nov 21, 2010, American Airlines Center American Airlines Center. Dallas

nov 23, 2010, Pepsi Center Pepsi Center. Denver

nov 26, 2010, MGM Grand Garden Arena MGM Grand Garden Arena. Las Vegas

nov 27, 2010, US Airways Center US Airways Center. Phoenix

nov 29, 2010, The Forum The Forum. Los Angeles

dic 06, 2010, HP Pavilion HP Pavilion. San Jose

dic 10, 2010, GM Place GM Place. Vancouver

dic 11, 2010, Tacoma Dome Tacoma Dome. Tacoma

dic 13, 2010, Honda Center Honda Center. Anaheim

sábado, 10 de abril de 2010

ROGER WATERS, GIRA MUNDIAL 2010-2011 !!!


LOS DETALLES DE LA GIRA MUNDIAL "THE WALL" DE ROGER WATERS, ESTARÁN CON NOSOTROS ESTE LUNES 12 DE ABRIL, EN SU PÁGINA OFICIAL: www.rogerwaters.com

jueves, 1 de abril de 2010

Pink Floyd hunde
aún más el futuro de EMI.
La discográfica necesita fondos de forma urgente para sobrevivir.

Es la tormenta perfecta sobre el futuro de la multinacional discográfica EMI. A las pérdidas por la piratería y sus problemas financieros que pueden provocar que acabe en manos de un banco, se une ahora una decisión judicial que pone en peligro sus negocios en Internet. Un imperio como EMI está a punto de hacerse pedazos.
Un juez británico dio ayer la razón al legendario grupo Pink Floyd en su demanda contra la empresa. Los músicos se niegan a que EMI venda por separado sus canciones a través de servicios como iTunes sin su consentimiento.
El contrato original, firmado antes de la existencia de Internet, obligaba a "preservar la integridad artística de los álbumes".
Peter Jenner, que era el representante la banda en esa época, ha dicho a BBC 6 Radio que siempre tuvieron claro el concepto de disco como obra única: “Está claro que en casos como el de Pink Floyd había una coherencia en el álbum. Algunas canciones no se incluían porque no encajaban en ese concepto. Eso era bastante común en los 70 y 80”.
Es una más en una lista de noticias horribles para EMI. Prepara el despido de 2.000 trabajadores y acaba de relevar a su máximo responsable. Los beneficios operativos –ganó 328 millones brutos en el último ejercicio– no son nada comparados con la deuda que arrastra la empresa.
EMI busca dinero y con urgencia. Debe 2.800 millones de euros y si no consigue un préstamo de 130 millones antes de junio, se arriesga a que su principal acreedor, el banco Citigroup, se quede con la compañía.
Sus artistas ya están buscando la puerta de salida. Perdió a Paul McCartney y Radiohead, y los que quedan, que aún son muchos, están descontentos.
El último capítulo de esta decadencia acelerada comenzó cuando EMI fue vendida al fondo de inversiones Terra Firma, especializado en reflotar empresas en apuros.
Su jefe, Guy Hands, no es de los discretos. En una conferencia, presumió de que su estrategia consiste en "buscar las peores empresas en los sectores en situación de crisis". Los empleados vieron confirmados sus temores cuando Hands explicó que EMI era "un caso clásico" de este ejemplo.
Hands es de los 'visionarios'. Traducción: él sabe cómo se hacen las cosas. Puso como ejemplo lo que hizo en la cadena de cines Odeon: "Los directivos pensaban que estaban en el negocio del cine cuando en realidad están en el negocio de las palomitas". No es el tipo de motivación que agradecen los artistas.
El manager de Robbie Williams no tardó mucho en acusar a Sand de comportarse como “el dueño de una plantación de esclavos”.
Sin embargo, las especulaciones sobre su huida no se confirmaron y Williams continúa con EMI, al igual que Coldplay, que tiene previsto sacar su nuevo disco a finales de año. Lo que no saben es qué quedará de la compañía para entonces


El grupo de rock se opone a que sus canciones se comercialicen por separado a través de internet.
Internet ha conseguido sembrar la guerra en uno de los «matrimonios» más fructíferos del panorama musical, el formado por el grupoPink Floyd y EMI. La banda británica se niega a que las canciones de su álbum «Dark Side Of The Moon» –que sigue siendo uno de los más vendidos en la historia de la música– se adquieran por separado a través de la red y ha llevado a la discográfica a los tribunales al no llegar a un acuerdo de manera amistosa.
El soporte físicoEl abogado del grupo, Robert Howe, manifestó que los músicos –Nick Mason, David Gilmour, Roger Waters y Richard Wright, que volvieron a actuar juntos en 2005 después de años de separación– quieren saber «exactamente a qué les compromete el contrato» que firmaron con la casa, a la que han estado vinculados desde hace más de 40 años. El letrado asegura que el acuerdo contractual existente incluye una cláusula que «prohíbe de manera expresa» la venta de canciones, de manera física o a través de la red, «de otra manera que no sea la de la configuración original», tal y como está en los álbumes. Sin embargo, EMI ve la situación desde un punto de vista distinto. La discográfica argumenta que esa prohibición «se aplica sólo al caso del producto físico y no afecta al producto online», algo que, según manifestó el letrado de Pink Floyd, «no tiene sentido desde un punto de vista comercial». El caso está siendo estudiando por el Alto Tribunal de Londres y aún es pronto para decir quién podría ser la parte perjudicada. Lo que está claro es que a EMI no le interesa mucho perder la buena relación que mantenía con el grupo desde 1967, ya que es la segunda banda más vendida (sólo por detrás de los Beatles) y su contrato ha sido uno de los más lucrativos para el sello discográfico.


Pink Floyd lleva a EMI a los tribunales por la venta de sus canciones en la Red.
El grupo británico no quiere que el sello discográfico venda sus canciones de manera individual en Internet.
La banda de David Gilmour firmó una cláusula donde se prohibía de manera expresa esa distribución de sus temas.
EMI asegura que ese veto no afecta a los productos online.

El grupo de rock Pink Floyd ha llevado a los tribunales a la compañía discográfica EMI por sus diferencias sobre la venta de sus canciones en Internet. La banda británica, cuyo álbum Dark Side Of The Moon sigue siendo uno de los más vendidos en la historia de la música, no quiere que EMI venda sus canciones de manera individual en la red y por eso ha presentado el caso ante el Alto Tribunal de Londres.
Pink Floyd forma parte de EMI desde 1967 y es para la discográfica uno de sus contratos más lucrativos. El abogado del grupo, Robert Howe, manifestó que Nick Mason, David Gilmour, Roger Waters y Richard Wright "quieren saber exactamente a qué les compromete el contrato" con la discográfica, a la que han estado vinculados desde hace más de 40 años.
Howe dijo que el acuerdo contractual existente incluye una cláusula que "prohíbe de manera expresa" la venta de canciones, de manera física o a través de la Red, "de otra manera que no sea la de la configuración original", tal y como está en los álbumes.
EMI, por su parte, argumenta que esa prohibición "se aplica sólo al caso del producto físico y no afecta al producto online", algo que, según manifestó el abogado de Pink Floyd, "no tiene sentido desde un punto de vista comercial". Pink Floyd forma parte de EMI desde 1967 y ha sido para el sello discográfico uno de sus contratos más lucrativos, ya que la banda es la segunda con mayor éxito de ventas, sólo por detrás de los Beatles.


FRACASA LA DISCOGRÁFICA EMI

al negociar las licencias de Pink Floyd y The Beatles.


jueves, 1 de abril de 2010
Desde hace varias semanas, se vienen multiplicando los rumores sobre una aparatosa ruina en la empresa discográfica EMI. Las versiones han llegado a ser tan escandalosas que se ha insinuado que el sello estaría incluso dispuesto a deshacerse de los míticos estudios Abbey Road –el sitio donde agrupaciones como The Beatles o Pink Floyd grabaron sus álbumes más emblemáticos- para sortear la alarmante problemática financiera.
Esta semana se dio a conocer que EMI fracasó en su intento por alcanzar un acuerdo de licencias para sus derechos en América del Norte, volviendo inevitable un incumplimiento de contrato y empujando a su dueño, Terra Firma, una vez más hacia los inversionistas en busca de liquidez.
Esta venta de derechos de autor por obras de los Beatles o Pink Floyd, deberían haberle reportado a la empresa casi 600 millones de dólares en ingresos, pero después de Universal Music, también Sony Music rechazó la oferta. Los diarios "The Wall Street Journal" y "The New York Times" revelaron que las conversaciones se colapsaron en el último minuto, y que en este momento el acuerdo era ya demasiado complicado para que ambas partes pudieran aceptarlo.
La empresa, propiedad del grupo privado Guy Hands, necesita urgentemente asegurar dinero en efectivo antes de que concluya el año financiero, para poder cumplir un plazo del préstamo por 2 mil 600 millones de dólares que le hiciera Citigroup. "Estaba demasiado cargado de complicaciones", reveló una de las fuentes del Times. También se supo que las ofertas hechas para el acuerdo de licencias no eran aceptables.
Terra Firma ya dijo a sus inversionistas que podría precisar el suministro de más de 150 millones millones de dólares para mantenerse con vida (con sus garantías hasta el 2011) o de lo contrario se correría el riesgo de que Citigroup se haga del control. EMI, que anteriormente ya perdió a otros artistas de renombre como los Rolling Stones y Radiohead desde que está bajo control de Terra Firma, ya proyecta en un nuevo plan de negocios donde Terra Firma deberá recomendar a inversionistas antes de pedir capital para seguir en el negocio.
Terra Firma tendrá hasta mediados de junio para inyectar dinero y recuperar la empresa en los términos de sus deudas. EMI ha sido duramente golpeada -como todas las compañías musicales- por la descarga ilegal y el paso al formato digital, por lo que el inversor Terra asumió el control en el año 2007.

miércoles, 31 de marzo de 2010

THE DIVISION BELL.
The Division Bell es el décimocuarto y último disco de estudio de la banda británica Pink Floyd, lanzado en abril de 1994. Es el segundo álbum de estudio que no cuenta con la presencia del bajista original Roger Waters.
Alcanzó el número uno en las listas de ventas del Reino Unido y los Estados Unidos Billboard 200 en abril de 1994, permaneciendo cuatro semanas a la cabeza de los listados. The Division Bell ha sido certificado Disco de Oro, Platino, doble Platino en junio de 1994 y Triple Platino en enero de 1999. El lanzamiento fue acompañado por el exitoso tour documentado en el álbum P•U•L•S•E lanzado al año siguiente.
The Division Bell fue un gran éxito de ventas, con críticas variadas. Richard Wright vuelve a componer para la banda desde su último aporte en el álbum Wish You Were Here de 1975. A diferencia de A Momentary Lapse of Reason, The Division Bell muestra un trabajo grupal, muy notable en el aporte compartido de Richard Wright y David Gilmour que en algún momento recuerdan álbumes progresivos tales como Meddle y Wish You Were Here. En este disco se escucha de nuevo la voz de Wright, opacada en discos anteriores (la canción "Wearing The Inside Out" fue la única canción que no fue escrita por Gilmour, sino por Richard Wright y Anthony Moore). También cabe mencionar que "The Division Bell" emplea sonidos antes usados en otras canciones, como los redoblantes de High Hopes, que son iguales a los que suenan en 'Bring The Boys Back Home' de The Wall y las campanas del comienzo, que son iguales a las de 'Fat Old Sun' de Atom Heart Mother.
El tema central del disco es la comunicación - o la falta de comunicación - entre personas, acompañado de otros temas: el aislamiento, la ambigüedad, el enfrentamiento y la autodefensa, todos estos ejemplos de la comunicación malinterpretada y mal hecha. De ahí salió la idea de dos caras enfrentadas, que igualmente se podrían ver como una cara mirando de frente, como en las pruebas psicotécnicas.
Pink Floyd gana su primer Grammy en la categoría de "Mejor interpretación rock instrumental" siendo "Marooned" la interpretación premiada.

Lista de canciones.
"Cluster One" (Wright/Gilmour) 5:58
"What Do You Want from Me?" (Gilmour/Wright/Samson) 4:21
"Poles Apart" (Gilmour/Samson/Laird-Clowes) 7:04
"Marooned" (Wright/Gilmour) 5:29
"A Great Day For Freedom" (Gilmour/Samson) 4:17
"Wearing The Inside Out" (Wright/Moore) 6:49
"Take It Back" (Gilmour/Ezrin/Samson/Laird-Clowes) 6:12
"Coming Back To Life" (Gilmour) 6:19
"Keep Talking" (Gilmour/Wright/Samson) 6:11
"Lost For Words" (Gilmour/Samson) 5:14
"High Hopes" (Gilmour/Samson) 8:32

A Momentary Lapse of Reason
A Momentary Lapse of Reason es el undécimo álbum de estudio de Pink Floyd, lanzado al mercado en septiembre de 1987. En 1985, el guitarrista David Gilmour comenzó a reunir a músicos para dar forma a su tercer álbum en solitario. Sin embargo, para finales de 1986 cambió de idea y decidió que el nuevo material serviría para un nuevo álbum de Pink Floyd. Para ello decidió volver a contar con el batería Nick Mason y el teclista Richard Wright (quienes habían abandonado el grupo en 1979) para el proyecto. A pesar de que por motivos legales Wright no podía ser readmitido como miembro de la banda, él y Mason ayudaron a Gilmour a poner a punto lo que sería el primer álbum de Pink Floyd desde el abandono del letrista y bajista Roger Waters en diciembre de 1985.
Se grabó principalmente en el estudio de Gilmour, Astoria, construido en una casa flotante. La producción estuvo marcada por una disputa legal entre Roger Waters y la banda respecto a quién debía de tener los derechos sobre el nombre de "Pink Floyd", que no se resolvió hasta varios meses después del lanzamiento del disco. A diferencia de la mayoría de los álbumes de estudio de la banda, A Momentary Lapse of Reason no tiene un tema central, siendo una colección de canciones de rock compuestas en su mayoría por Gilmour y el músico Anthony Moore. A pesar de que recibió reseñas mezcladas y que Waters lo ridiculizó, gracias a la ayuda de una exitosa gira mundial superó con creces las ventas de su antecesor The Final Cut. A Momentary Lapse of Reason se certificó multiplatino por la RIAA en Estados Unidos.
Antecedentes.
Después del lanzamiento en 1983 de The Final Cut (a menudo considerado de facto un álbum en solitario de Waters), los tres miembros de Pink Floyd trabajaron en sus proyectos individuales. En 1984 el guitarrista David Gilmour expresó algunos de sus sentimientos sobre su relación con el bajista Roger Waters en su segundo album en solitario, About Face. Gilmour terminó su gira de About Face justo cuando Waters comenzó a promocionar su nuevo álbum en solitario, The Pros and Cons of Hitch Hiking. Aunque ambos músicos se habían juntado con otros músicos de éxito, incluyendo— en el caso de Waters—Eric Clapton, ambos pensaban que para sus seguidores, el atractivo de un nombre en solitario era menor que el de Pink Floyd. La escasa venta de entradas forzó a Gilmour a cancelar varias fechas, y el crítico musical David Fricke comentó que los espectáculos de Waters eran "un petulante eco, un intento trasparente de probar que Roger Waters era Pink Floyd". Después de un descanso de seis meses, Waters volvió a Estados Unidos en marzo de 1985, con una segunda gira. Sin embargo, esta vez lo hizo sin el apoyo de CBS Records, quienes no ocultaron el hecho de que lo que querían en verdad era otro disco de Pink Floyd. Waters respondió diciendo que la empresa era "una máquina".
En aquél momento, claro, yo sólo pensaba, no puedo ver como podemos hacer otro disco o si podemos será en un futuro lejano, y probablemente será más por obligación que por entusiasmo
Nick Mason
Mientras tanto el batería Nick Mason asistió a un concierto de Waters en Londres en 1985, y admitió que echaba de menos ir de gira bajo el nombre de Pink Floyd. Su visita coincidió con el lanzamiento de su segundo álbum en solitario, Profiles, en agosto de ese año, en cuyo sencillo "Lie for a Lie" cantaba Gilmour. Con un amor compartido por la aviación, ambos tomaban lecciones de vuelo, y más adelante compraron un avión De Havilland Devon juntos. Gilmour se dedicó a varias colaboraciones, incluyendo una actuación en un concierto de Bryan Ferry en el concierto Live Aid de 1985, y coproduciendo el álbum debut homónimo de The Dream Academy.
Waters dio una pista sobre su futuro en una entrevista a la revista Rolling Stone de 1982, en el que dijo: "Podría trabajar con otro batería y teclista fácilmente, y es probable que en algún momento lo haga", pero en diciembre de 1985 anunció que abandonaba la banda, y que pensaba que Pink Floyd era "algo pasado". Gilmour veía las cosas distinto; el guitarrista se negó a dejar que Pink Floyd se acabase, y tenía intenciones de seguir con la banda: "Le dije [a Waters] antes de que se marchase, 'si te vas, tío, nosotros seguiremos. No lo ignores, seguiremos". La contestación de Waters fue clara: "Nunca lo hareis, joder". Había escrito a EMI y a Columbia declarando su intención de dejar el grupo, y les había pedido que le liberasen de sus obligaciones contractuales. También se había deshecho de los servicios del mánager de la banda Steve O'Rourke, y contrató a Peter Rudge para llevar sus asuntos. Esto dejaba a Gilmour y Mason (en su opinión) libres para continuar usando el nombre de "Pink Floyd". En ausencia de Waters, Gilmour comenzó a reclutar músicos para el nuevo proyecto. Unos meses antes, el teclista Jon Carin improvisó con Gilmour en su estudio Hookend, donde compuso la progresión de acordes que después se convertiría en "Learning to Fly", por lo que se le invitó a participar en el proyecto. Gilmour invitó a Bob Ezrin (co-producer de The Wall de 1979) para participar, para ayudar a consolidar el nuevo material compuesto. La invitación llegó poco después de que el productor rechazase una oferta de Waters para trabar en su nuevo proyecto en solitario, Radio K.A.O.S., que Ezrin no pudo corresponder: "… Era mucho más fácil para Dave y yo hacer nuestra visión de un álbum de Floyd". Ezrin llegó al Reino Unido en el verano de 1986, para lo que después describió Gilmour como "trastear con un montón de demos". Llegados a este punto no había un compromiso firme para un nuevo álbum de Floyd, y públicamente, Gilmour decía que el nuevo material podría acabar siendo su tercer álbum en solitario. En una reunión de noviembre de 1986 entre Gilmour, Ezrin y el representante de CBS Stephen Ralbosky, el guitarrista no tuvo dudas sobre los sentimientos de Ralbosky: "Esta música no suena en absoluto como Pink Floyd". Gilmour, después admitió que la ausencia de Waters era un problema, y que el nuevo proyecto era difícil sin su presencia. Gilmour experimentó con varios compositores como Eric Stewart y Roger McGough, pero finalmente se decantó por el músico Anthony Moore, quien después apareció en los créditos como coautor de "Learning to Fly" y "On the Turning Away". La idea de un álbum conceptual se descartó, y Gilmour se decantó por la más habitual forma de canciones sin un nexo definido entre ellas. Para el final de año, ya había decidido que el nuevo material sería un nuevo álbum de Pink Floyd.

Grabación.
A Momentary Lapse of Reason, como se llamó más tarde, se grabó en varios estudios distintos, siendo el principal la casa flotante de Gilmour Astoria. El barco se encontraba amarrado en el río Támesis, lo cual (según Ezrin), finalmente "se impuso" en todas las canciones. "Trabajar allí fue mágico, tan inspirador; chavales bajando en piraguas por el río, gansos volando..." Contrataron a Andy Jackson (un colega del cohorte de Floyd James Guthrie) para encargarse de la ingeniería de sonido. En una serie de sesiones discontínuas entre noviembre de 1986 y febrero de 1987, la banda de músicos de Gilmour trabajaron en nuevo material, que a diferencia de en otros trabajos de Floyd se grabó en una máquina analógica de 24 pistas, y se utilizó el método del overdubbing con una grabadora digital Mitsubishi de 32 pistas. Esta tendencia de usar nuevas tecnologías continuó con la utilización de sincronización MIDI, controlado con una computadora Apple Macintosh.
"No puedes volver atrás... Tienes que encontrar una nueva forma de trabajar, de operar y seguir adelante. No hicimos esto ni remotamente parecido a ningún otro álbum de Floyd. Fueron sistemas distintos, todo."... (David Gilmour).
Después de acordar volver a trabajar con el material que tan poco le había gustado a Ralbosky, Gilmour contrató nuevos músicos de sesión, incluyendo a Carmine Appice y Jim Keltner. Ambos baterías, después reemplazaron a Mason en la gran mayoría de las canciones; Mason pensaba que estaba demasiado desentrenado para tocar las piezas, por lo que prefirió dedicarse a los efectos de sonido. Algunas de las partes de batería se hicieron con caja de ritmos. La nueva mujer de Wright, Franka, se puso en contacto con Gilmour para preguntarle si Wright podía contribuir en el nuevo álbum. Gilmour consideró la petición; el teclista abandonó la banda en 1979, y habían ciertos temas legales que complicaban su readmisión, pero después de una reunión en Hampstead fue readmitido. Gilmour, después admitió en una entrevista concedida al escritor Karl Dallas que la presencia de Wright "nos haría más fuertes musical y legalmente". Por esto, se le contrató como músico con un sueldo de 11.000$ a la semana, aunque sus contribuciones fueron mínimas. La mayoría de las nuevas piezas de teclado ya estaban grabadas, por lo que desde febrero de 1987 sólo tocó algunos refuerzos con el órgano Hammond y un piano Fender Rhodes, junto a varias armonías vocales. El teclista también tocó un solo para "On the Turning Away", finalmente descartado, según Wright "no porque no les gustase[...];simplemente pensaron que no encajaba". Gilmour después dijo: "Al principio, tanto Nick como Rick estaban catatónicos en cuanto a sus habilidades para tocar. Ninguno de ellos tocó realmente en este disco. A mi modo de ver, Roger les había destruido", un comentario que claramente enojó a Mason, quien contestó: "Niego que estuviese catatónico. Esperaría eso de la oposición, pero es menos atractivo vininedo de los aliados. En algún punto, hizo algo como una disculpa". No obstante Mason sí que reconoció que Gilmour estaba nervioso sobre cómo se percibiría el álbum.
"Learning to Fly", con su letra "circling sky, tongue-tied and twisted, just an earthbound misfit, I" (cielo circulante, lengüiatada y retorcida, sólo una dirección a la tierra inadaptada, yo), se inspiró en las lecciones de vuelo de Gilmour, que a menudo entraban en conflicto con sus obligaciones en el estudio. La pista también contiene una grabación de la voz de Mason, grabada durante un despegue. La banda experimentó con muestreos digitales, y Ezrin grabó el sonido del barquero de Gilmour (Langley Iddens) remando por el Támesis. La presencia de Iddens en las sesiones de grabación se hizo vital después de que en una ocasión, el Astoria comenzase a ladearse en respuesta a la subida de la marea, que empujaba el barco contra el muelle en que estaba atracado. "The Dogs of War", que Gilmour dice tratar de "mercenarios políticos y físicos", se influenció en un accidente durante la grabación. El sampler comenzó a emitir sonidos de una risa, que Gilmour pensó que sonaba a ladridos de perro. "Terminal Frost" era una demo antigua de Gilmour, en el que hacía tiempo que había querido trabajar añadiéndole letra, pero que finalmente decidió dejar como tema instrumental. En cambio, las letras de "Sorrow" se escribieron antes de componer la música. El solo de guitarra que la abre se grabó en Los Angeles Memorial Sports Arena. Un estudio móvil con una grabadora 24 pistas pasó la Fender de Gilmour a través del sistema de PA, y se grabó en sonido sorround.
A pesar de la tranquilidad que ofrecía el Astoria, las sesiones se veían interrumpidas a menudo por las discusiones entre Waters y los otros miembros de Pink Floyd sobre los derechos para utilizar el nombre de "Pink Floyd". O'Rourke, en la creencia de que su contrato se había rescindido de forma ilegal, demandó al bajista por £25,000 por comisiones atrasadas. En una reunión de Pink Floyd Music Ltd (desde 1973, la cámara de compensación de Pink Floyd para todas las transacciones financieras) en otoño de 1986, Waters se enteró de que se había abierto una nueva cuenta bancaria para todo lo relativo al "nuevo proyecto de Pink Floyd".Inmediatamente, solicitó al juez que no permitiese el uso del nombre Pink Floyd nunca más, pero sus abogados descubrieron que la asociación comercial nunca se confirmó oficialmente, y Waters volvió a los tribunales para intentar conseguir vetar que se pudiese usar el nombre en el futuro. Los abogados de Gilmour respondieron con un comunicado de prensa que afirmaba que Pink Floyd seguiría existiendo, llegando a decirle a un reportero del Sunday Times que "Roger es el perro del hortelano y voy a pelear con él, nadie más ha reclamado el nombre de 'Pink Floyd' para sí. Cualquiera que lo hiciese sería extremadamente arrogante". Waters visitó el Astoria en dos ocasiones, y mantuvo, junto con su mujer, una reunión con Ezrin en agosto de 1986 (el productor después sugirió que le estaba "echando un vistazo"). Como Waters seguía siendo accionista y director de la música de Pink Floyd, tenía el poder de bloquear cualquier decisión hecha por sus antiguos compañeros. En febrero de 1987, las sesiones de grabación se trasladaron a los Estudios Mayfair, y entre febrero y marzo- por un acuerdo con Ezrin para grabar cerca de su casa- a A&M Studios en Los Ángeles: "Fue fantástico porque [...] los abogados no podían llamar en mitad de la grabacione, a menos que lo hiciesen en mitad de la noche". La revista Rolling Stone publicó un reportaje en julio de 1987 que trataba sobre las discusiones entre Waters y Pink Floyd, convirtiéndose en su número más vendido ese año. No obstante, las disputas legales llegaron a su fin en noviembre de ese mismo año.

Presentación.
El título del álbum se escogió tras haber considerado detenidamente el tema. Los tres título que se barajaron inicialmente fueron Signs of Life, Of Promises Broken y Delusions of Maturity.
Por primera vez desde Animals de 1977, el encargado del diseño de la portada y el arte del álbum fue Storm Thorgerson. Su diseño final fue una larga ristra de camas de hospital colocadas en una playa. Se inspiró en una frase de la canción de la pista número seis del álbum "Yet Another Movie" que dice "vestigios de relaciones que se han evaporado, dejando sólo ecos" y una pequeña insinuación de Gilmour sobre un diseño que incluía una cama en una casa de estilo mediterránea. La portada muestra 800 camas de hospital, colocadas en Saunton Sands en Devon (donde, casualmente, se rodaron algunas de las escenas de Pink Floyd The Wall). El colega de Thorgerson se encargó de la distribución de las camas. En el cielo se divisa un ala delta, una referencia a la canción "Learning to Fly". El fotógrafo, Robert Dowling, ganó un premio concedido por la Asociación de fotógrafos por la imagen, para la que necesitó unas dos semanas de trabajo. Para dejar claro el mensaje de que Waters ya no estaba en la banda, se incluyó en el interior del disco una fotografía grupal tomada por David Bailey, cosa que no ocurría desde Meddle. El nombre de Wright sólo aparece en la lista de créditos.

Lanzamiento y recepción.
A Momentary Lapse of Reason se lanzó en el Reino Unido y Estados Unidos el 7 de septiembre de 1987. Se posicionó inmediatamente en el puesto número tres de las listas de ambos países, sólo superado por los álbumes Bad de Michael Jackson y 1987 de Whitesnake. Aunque Gilmour inicialmente vio el álbum como una vuelta de la banda a su mejor época, Wright después discrepó, admitiendo que "las críticas de Roger eran justas. No es un álbum de banda en absoluto".
Es notablemente diferente en estilo y contenido a su predecesor, The Final Cut. Gilmour presentó A Momentary Lapse como una vuelta a la vieja época de Pink Floyd, diciendo que hacia el final de la época de Waters, las letras eran más importantes que la música. Gilmour afirmó que "The Dark Side of the Moon y Wish You Were Here fueron tan exitosos no sólo por las contribuciones de Roger, sino también porque había una mejor armonía entre la música y las letras que en los álbumes posteriores". También dijo que con A Momentary Lapse, había intentado restaurar ese balance entre letras y música.
"Creo que es muy superficial, pero una buena falsificación … Las canciones en general son pobres; las letras casi no me lo puedo creer. Las letras de Gilmour son de tercer nivel"...(Roger Waters).
La revista Q comentó que el álbum parecía un esfuerzo en solitario de Gilmour: "A Momentary Lapse of Reason es un álbum de Gilmour al mismo nivel que los anteriores cuatro de Floyd estaban dominados por Waters". William Ruhlman de Allmusic.com comentó algo similar, diciendo en su reseña que era "un álbum en solitario de Gilmour en todo menos en el nombre". El Toronto Star escribió: "Algo falta aquí. Esto no es, con todo su torpe peso, un álbum que desafío y provocación como Pink Floyd debiera. Perdonad que diga, pero A Momentary Lapse Of Reason es mundano, predecible". El crítico de The Village Voice Robert Christgau escribió: "A simple vista, casi no parece que la maestría conceptual de la banda se haya acabado - quitando el hecho de que cada vez sacan menos ideas".
A Momentary Lapse of Reason fue certificado plata y oro en el Reino Unido el 1 de octubre de 1987, y oro y platino en Estados Unidos el 9 de noviembre. Se convirtió en doble platino el 18 de enero del año siguiente, triple platino el 10 de marzo de 1992 y cuádruple platino el 16 de agosto de 2001, superando holgadamente las ventas del álbum previo The Final Cut. Se reeditó en 1988 como edición limitada en formato LP, con pósters y una confirmación para la compra de entradas para la gira de la banda por el Reino Unido. En 1994 se volvió a remasterizar y reeditar, , mientras que en 1997 se reeditó nuevamente una edición en Estados Unidos para celebrar el 10º aniversario de su lanzamiento.

Gira.
La decisión de hacer una gira de promoción para el álbum se tomó antes incluso de que estuviese completo, y los primeros ensayos fueron caóticos; Mason y Wright estaban desentrenados, y percatándose de que estaba intentado abarcar demasiado, Gilmour le pidió a Bob Ezrin hacerse cargo. Las cosas se complicaron incluso más cuando Waters contactó con varios promotores estadounidenses para amenzarles con demandas si se usaba el nombre de "Pink Floyd". Gilmour y Mason financiaron los costes iniciales (Mason usó su Ferrari 250 GTO como aval). Sin embargo, algunos promotores se sintieron ofendidos por las amenazas de Waters, hasta que finalmente se pusieron a la venta 60.000 entradas en Toronto que se vendieron en pocas horas.
Me amenazaron con el hecho de que teníamos un contrato con CBS Records y que parte del mismo podía ser interpretado para significar que teníamos una obligación comercial con CBS y que si no seguíamos produciendo cosas, podrían a) demandarnos y b) retener regalías si no hacíamos más álbumes. Así que dijeron: 'Eso es lo que va a hacer la compañía discográfica, y el resto de la banda te va a demandar por todos sus gastos legales y cualquier pérdida de beneficios porque eres tú el que está impidiendo que la banda haga más discos. Me forzaron a renunciar a la banda porque, si no lo hacía, las repercusiones financieras me hubiesen barrido completamente.
Roger Waters. A la vez que la nueva formación (con Wright) giraba por Estados Unidos, la gira Radio K.A.O.S. de Waters se llevaba a cabo, en ocasiones, cerca. El bajista prohibió a todos los miembros de Pink Floyd asistir a sus conciertos, que tenían lugar generalmente en recintos más pequeños que los de sus antiguos compañeros. Waters consiguió una orden judicial por el copyright del "cerdo volador" que usaba la banda, por lo que lo ataviaron con unos enormes genitales masculinos para distinguirlo del diseño original de Waters. Sin embargo, para noviembre de 1987, el bajista admitió su derrota, y para el 23 de diciembre llegaron a un acuerdo legal después de reunirse en el Astoria. Mason y Gilmour podrían usar el nombre de Pink Floyd por perpetuidad, mientras que a Waters se le garantizó, entre otras cosas, derechos sobre The Wall. No obstante, la disputa no acabó del todo, con ocasionales desaires de Waters para con sus antiguos compañeros, mientras Gilmour y Mason respondían recalcando las afirmaciones de Waters de que fracasarían sin él. The Sun publicó una historia sobre Waters, quien según ellos había pagado a un artista para crear 150 rollos de papel higiénico con la cara de Gilmour. Waters después negó la historia, aunque deja latente lo alejados que se encontraban en aquél momento.
La gira Momentary Lapse fue un verdadero éxito. LLenaron todos los conciertos que hicieron en los Estados Unidos, haciendo de la gira la más exitosa del año. Pronto siguieron giras por Australia, Japón, Europa y el Reino Unido, antes de que la banda volviese dos veces más a Estados Unidos. El 22 de noviembre de 1988 se lanzó un álbum en directo titulado Delicate Sound of Thunder, seguido de un vídeo en junio de 1989. Pocos días después los tripulantes de Soyuz TM-7 pusieron el álbum, haciendo de Pink Floyd la primera banda en haber sonado en el espacio. La gira se dio por concluida en Knebworth Park en septiembre de 1990, después de más de doscientas actuaciones, una asistencia aproximada de 4.25 millones de espectadores, y una recaudación de más de 60 millones de libras esterlinas (sin incluir merchandising).

Lista de canciones.
Voz principal David Gilmour, excepto donde se indique lo contrario.
«Signs of Life» (instrumental, voz hablada de Nick Mason Gilmour, Ezrin 4:24
«Learning to Fly» Gilmour, Moore, Ezrin, Carin 4:53
«The Dogs of War» Gilmour, Moore 6:05
«One Slip» Gilmour, Manzanera 5:10
«On the Turning Away» Gilmour, Moore 5:42
«Yet Another Movie / Round and Around» (instrumental) Gilmour, Leonard / Gilmour 7:28
«A New Machine (Part 1)» Gilmour 1:46
«Terminal Frost» (instrumental)Gilmour 6:17
«A New Machine (Part 2)» Gilmour 0:38
«Sorrow» Gilmour 8:46

Créditos.
David Gilmour: voz, guitarras, teclados, secuenciadores
Nick Mason: batería, percusión, caja de ritmos, efectos de sonido.

Producción.
Bob Ezrin: productor
David Gilmour: productor
Andrew Jackson: ingeniero de sonido, mezclas
James Guthrie: remezclas adicionales
Músicos adicionales
Richard Wright: teclados, coros
Bob Ezrin: teclados, percusión, secuenciadores
Tony Levin: bajo, chapman stick
Jim Keltner: percusión
Steve Forman: percusión
Jon Carin: teclados
Tom Scott: saxofón alto, saxofón soprano
Scott Page: saxofón tenor
Carmine Appice: batería
Patrick Leonard: sintetizadores
Bill Payne: órgano Hammond
Michael Landau: guitarra
John Helliwell: saxofón (aparece como "John Halliwell" en los créditos)
Darlene Koldenhaven: coros
Carmen Twillie: coros
Phyllis St. James: coros
Donnie Gerrard: coros

lunes, 29 de marzo de 2010



The Final Cut.

The Final Cut es el décimo álbum de estudio de Pink Floyd. Se lanzó al mercado en marzo de 1983 a través de la compañía discográfica Harvest Records en el Reino Unido, y varias semanas después a través de Columbia Records en Estados Unidos. Se trata de un álbum conceptual y es el último de la banda en el que participa Roger Waters. Además, éste aparece acreditado como compositor y letrista de todas las canciones del disco. La mayoría de las ellas cuentan con la voz de Waters como vocalista principal; el guitarrista líder David Gilmour aporta su voz a sólo una de las doce canciones del álbum.
The Final Cut se planeó como una banda sonora para la película de 1982 Pink Floyd The Wall. Comenzando con la guerra de las Malvinas, Waters la convirtió en una crítica a la guerra, además de tratar lo que él consideraba la traición para con su padre. Repitiendo el estilo de ópera rock de su predecesor, The Wall (1979), The Final Cut se grabó en ocho estudios distintos de Inglaterra, entre julio y diciembre de 1982. Al igual que en la mayoría de la discografía de Pink Floyd, se contrataron una gran cantidad de músicos de sesión como colaboradores, aunque la grabación del mismo estuvo dominada por la creciente tensión entre Waters y el resto de la banda, especialmente Gilmour. El diseño corrió a cargo de Waters, reflejando el contenido del álbum. The Final Cut llegó a lo más alto de la lista británica de álbumes, aunque recibió críticas diversas. Más adelante se lanzó un cortometraje para acompañar el álbum.
Después del lanzamiento del álbum cada miembro de la banda se concentró en sus proyectos en solitario, aunque poco después Waters anunció que dejaba el grupo, además de intentar que Gilmour y el batería Nick Mason nunca volviesen a utilizar el nombre de Pink Floyd. Con posterioridad Gilmour ha expresado en varias ocasiones su desagrado con gran parte de The Final Cut, muchas veces viéndose el álbum como una obra en solitario de Waters. Ninguna de las canciones del disco se han tocado en directo, aunque algunas sí las ha tocado Waters en sus giras en solitario.


Antecedentes.
The Final Cut se planeó inicialmente como banda sonora para la película de 1982, Pink Floyd The Wall. Bajo su título inicial Spare Bricks, la idea era que contuviese canciones de The Wall sin cambios, o simplemente regrabadas para la película. Algunos ejemplos incluían "When the Tigers Broke Free" y "Bring the Boys Back Home". Sin embargo, el bajista, vocalista principal, y principal compositor Roger Waters planeaba incluir además material nuevo para expandir la narrativa de The Wall.
Debido a la guerra de las Malvinas Waters decidió cambiar de dirección, y comenzó a componer material nuevo. Siendo un socialista de corazón, vio la respuesta de invasión de la Primera Minista del Reino Unido Margaret Thatcher como algo innecesario y jingoísta, por lo que decidió dedicar el nuevo álbum - titulado provisionalmente Requiem for a Post-War Dream— a su padre, Eric Fletcher Waters (muerto en la Segunda Guerra Mundial). Esta nueva dirección creativa creó una serie de disputas entre Waters y Gilmour. Varias piezas musicales de The Wall, incluyendo "Your Possible Pasts", "One of the Few", "The Final Cut" y "The Hero's Return", se habían apartado para Spare Bricks. A pesar de que Pink Floyd había reutilizado material antiguo en otras ocasiones, Gilmour sentía que no era lo suficientemente bueno para el nuevo álbum. Quería componer material nuevo, pero Waters tenía dudas, ya que Gilmour prácticamente no había contribuido con letras en los últimos tiempos.
"Ciertamente, a veces soy culpable de ser vago, y llegaron momentos en que Roger decía, "Bueno, ¿qué tienes?" Y yo decía, "Bueno, ahora mismo no tengo nada. Necesito un poco de tiempo para poner algunas ideas en una cinta". Hay cosas de todo esto que, años después, puedes mirar atrás y decir, "Bueno, tenía cierta razón en eso". Pero no tenía razón en querer meter pistas como el culo en The Final Cut. Le dije a Roger, "Si estas canciones no eran lo suficientemente buenas para The Wall, ¿porqué lo son ahora?""... (David Gilmour).
Finalmente se le cambió el nombre a The Final Cut, que es una referencia a la obra Julio César del dramaturgo inglés William Shakespeare: "This was the most unkindest cut of all".] "When the Tigers Broke Free" se lanzó como sencillo el 26 de julio de 1982, con "Bring the Boys Back Home".


Concepto y trama.
The Final Cut es un álbum conceptual antibélico con elementos de ópera rock. Las letras de Waters exploran lo que él considera la traición hacia los militares británicos caídos- como su padre- quienes durante la Segunda Guerra Mundial sacrificaron su vida por el espíritu del sueño de la posguerra. Este "sueño" es que la victoria haría del mundo un sitio más pacífico, en el cual los mandatarios no querrían volver a entrar en disputas bélicas. Las letras son críticas con Thatcher, cuyas políticas y decisiones eran vistas por Waters como un ejemplo de traición. Se refiere a ella como "Maggie" a lo largo del álbum.

A excepción de la pista introductoria, "The Post-War Dream", la primera cara del álbum es una ópera rock corta que trata sobre la difícil situación mental de un veterano de la Segunda Guerra Mundial. El protagonista se convierte en un profesor de escuela abusivo, y a lo largo de las cinco siguientes pistas ("Your Possible Pasts", "One of the Few", "The Hero's Return", "The Gunner's Dream" y "Paranoid Eyes") se examina su vida después de la guerra en detalle, centrándose en la depresión consecuencia del trastorno por estrés postraumático. Se va alejando de su esposa y le persigue la memoria de la muerte de sus compañeros soldados, incluyendo las últimas palabras de un artillero oídas a través de un interfono. En un deseo de volver a controlar su vida, paga sus frustraciones con sus alumnos. Este personaje ya había aparecido anteriormente en el álbum previo de Pink Floyd, The Wall, donde se le achaca haber abusado del protagonista en su etapa escolar. En la narrativa de The Wall, específicamente en la canción "The Happiest Days of Our Lives", tiene una esposa "psicopática", quien a menudo le apaliza. El tema vuelve a aparecer en "The Hero's Return" como una sensación de alienación que siente el veterano hacia su mujer y sus alrededores. La porción de ópera rock del álbum acaba con "Paranoid Eyes", en donde el veterano se refugia en el alcohol, eligiendo ocultar sus verdaderos problemas al resto del mundo.
La segunda parte del álbum trata sobre varios temas bélicos. "Southampton Dock" es un lamento para los héroes de guerra que regresan, y para los soldados que se encaminan hacia una muerte segura, "Not Now John" habla de la ignorancia de la sociedad hacia los problemas económicos y políticos. "Get Your Filthy Hands Off My Desert" trata sobre los sentimientos de Waters hacia la guerra y la invasión, y "The Fletcher Memorial Home" refleja sus fantasías sobre reunir a políticos como Leonid Brezhnev, Menachem Begin y Margaret Thatcher para ejecutarles a todos. "The Final Cut trata las intimidades más profundas de Waters; la letra trata las repercusiones provenientes del aislamiento y las represiones sexuales, mientras intenta cometer suicidio y se esfuerza por reconectar con el mundo que tiene a su alrededor. El álbum termina con "Two Suns in the Sunset", una canción que retrata un holocausto nuclear, dando como resultado final un mundo obsesionado con la guerra y el control.

Grabación.
El compositor y director estadounidense, Michael Kamen (un contribuyente en las secciones orquestales de The Wall), hizo de mediador entre Waters y Gilmour, e hizo de teclista- reemplazando al ausente Richard Wright. Contrataron a James Guthrie como ingeniero de sonido, y sorprendentemente, Mason contó con la ayuda de Ray Cooper, e incluso fue reemplazado por Andy Newmark en "Two Suns in the Sunset", ya que Mason era incapaz de tocar los complejos cambios de tempo de la canción. Mason también se encargó del repetitivo estribillo "Maggie, what have we done?". Para tocar el saxofón contrataron a Raphael Ravenscroft. La grabación tuvo lugar en la segunda mitad de 1982, en ochos estudios diferentes, entre los que se encontraba el estudio de la casa de Gilmour en Hookend Manor, y los estudios Billiard Room Studios de Waters en East Sheen. El resto de estudios fueron Mayfair Studios, Olympic Studios, Abbey Road Studios, Eel Pie Studios, Audio International y RAK Studios.

Aunque Waters y Gilmour inicialmente trabajaron juntos, llegando a jugar a Donkey Kong en su tiempo libre, la tensión dentro de la banda fue en aumento. Finalmentte decidieron trabajar por separado. Andy Jackson (co-ingeniero) trabajó con Waters en las partes vocales, mientras que Guthrie trabajó con Gilmour en las piezas de guitarra. Se veían ocasionalmente para discutir sobre el trabajo completado, y aunque esta metodología no era del todo inusual, Gilmour comenzó a notar la tensión. Kamen también comenzó a sentir la presión; Waters nunca fue un vocalista confidente, llegando incluso en una ocasión, después de varias tomas y notar que Kamen escribía algo en una libreta, pedirle enfadado que le mostrase lo que escribía, para encontrar que el pianista había estado escribiedo repetidamente "I Must Not Fuck Sheep" ("No debo de follar ovejas").
Al igual que en álbumes previos de Pink Floyd, para The Final Cut se usaron efectos de sonido combinados con grabaciones de audio repletos de avances e innovaciones tecnológicas. Las contribuciones de Mason estuvieron limitadas casi exclusivamente a grabar efectos de sonido para el sistema holofónico experimental, una técnica de procesamiento de audio usada para añadir un efecto tridimensional a las grabaciones (The Final Cut es el segundo álbum de la historia en contar con esta tecnología). La técnica aparece en "Get Your Filthy Hands Off My Desert", haciendo que el efecto de una explosión parezca que envuelve al oyente. Los efectos de los anteriores álbumes de Pink Floyd también son evidentes; el viento de Meddle (1971) se reutiliza, al igual que partes de The Dark Side of the Moon (1973), Wish You Were Here (1975), Animals (1977) y The Wall (1979).
Después de meses de malas relaciones, y después de una confrontación final, se quitó a Gilmour de los créditos como productor- reflejando lo que Waters sentía acerca de sus pobres contribuciones a la hora de componer. Waters después admitió que también estuvo bajo una gran presión, y que al principio de la producción de The Final Cut llegó a pensar que nunca más trabajaría ni con Gilmour ni Mason jamás. Aunque llegó a insinuar que lanzaría el disco como proyecto en solitario, Pink Floyd tenía contrato como EMI, por lo que era muy improbable que eso pasase. Además, Mason se mantuvo alejado de todo mientras lidiaba con problemas maritales.

Presentación.

Hipgnosis—diseñado es de la mayoría del diseño artístico anterior de Pink Floyd- se había disuelto. Storm Thorgerson, miembro fundador de Hipgnosis, fue descartado para diseñar la portada, de lo que se encargó Waters, usando fotografías tomadas por su cuñado, Willie Christie. La portada muestra los papaverales típicos del día de los caidos y cuatro medallas de la Segunda Guerra Mundial sobre un fondo de tela negro. De izquierda a derecha las medallas son la Estrella de 1939-45, la Estrella de África, la Medalla de la defensa y la Cruz de vuelo distinguido.
El día de los caídos es un tema recurrente en el diseño del álbum. También aparecen varias imágenes de un soldado solitario en un campo. En el interior de la cubierta aparecen tres fotografías. La primera representa una mano extendida, sujetando tres papaverales con un soldado en mitad de un campo a lo lejos. La segunda, de un soldador, portando una máscara de soldador con una pequeña bandera japonesa, idéntico a la portada del sencillo "Not Now John". La tercera representa una explosión nuclear- visto desde dentro de un coche- refiriéndose a "Two Suns in the Sunset". Dentro de la cubierta aparecen todas las letras de las canciones. La etiqueta de la Cara A del vinilo muestra un campo de papaverales, mientras que la Cara B muestra un soldado apuñalado por la espalda, tirado en el suelo cerca de un campo de papaverales. Cerca de él se ve un perro sentado a su lado. La contraportada representa a un soldado de pie sujetando un carrete, con un cuchillo sobresaliendo de su espalda (según Schaffner, el carrete y el cuchillo podrían reflejar la tumultuosa relación de Waters con Alan Parker durante la grabación de The Wall).


Lanzamiento y recepción.
The Final Cut se lanzó en el Reino Unido el 21 de marzo de 1983, y llegó al puesto número uno de la lista de álbumes de ese país, algo que ni The Dark Side of the Moon ni The Wall habían logrado. Su lanzamiento en Estados Unidos del 2 de abril, tuvo menos éxito, llegando sólo al puesto número seis de la lista Billboard 200. "Not Now John" se lanzó como sencillo y consiguió entrar en el UK Top 30, con el estribillo "Fuck all that" censurado y cambiado por "Stuff all that". A pesar de su éxito, el álbum recibió reseñas mezcladas. Melody Maker dijo que era "un hito en la historia de lo horroroso...", mientras que el crítico de Rolling Stone' Kurt Loder lo vio como "esencialmente un álbum en solitario de Roger Waters...; un logro superlativo a varios niveles". Robert Christgau escribió que "es reconfortante encontrar rock antibélico que tiene el peso de años de autocompasión detrás..." concediéndole al álbum una valoración de C+.

Con más de un millón de copias vendidas en estados Unidos, la Recording Industry Association of America certificó The Final Cut platino en mayo de 1983; consiguiendo la certificación de doble platino en 1997. A pesar de esto, The Final Cut fue el álbum menos vendido de Pink Floyd en Estados Unidos y el resto del mundo desde Meddle. Más adelante Gilmour reivindicó que este relativo fracaso comercial reafirmaba su comentario de que mucho del material que se encuentra en el álbum era flojo.
Para acompañar al álbum, se lanzó un cortometraje llamado The Final Cut. La película, basada en una selección de canciones del álbum, fue producida por Waters y dirigido por su cuñado Willie Christie. Para su elaboración se usaron cuatro canciones: "The Gunner's Dream", "The Final Cut", "The Fletcher Memorial Home" y "Not Now John". En ella se ve a Waters contándole sus secretos más íntimos a un psiquiatra llamado A. Parker-Marshall. También aparece en la película Alex McAvoy, quien ya había participado en Pink Floyd The Wall.
The Final Cut se lanzó en formato de disco compacto en 1983, mientras que se lanzó una versión remasterizada y reempaquetada a través de EMI en Europa, y Capitol Records en Estados Unidos en 2004; este último incluye la pista adicional "When the Tigers Broke Free". Además, en 2007 se lanzó otra versión remasterizada como parte de la caja recopilatoria Oh, by the Way, empaquetada en una réplica en miniatura de la portada original del LP.


Legado.
Siguiendo el lanzamiento de The Final Cut, cada miembro de la banda pasó a trabajar en proyectos en solitario. Gilmour grabó en 1984 About Face, usándolo para expresar sus sentimientos sobre varios tópicos, desde el asesinato del músico John Lennon, a su relación con Waters —que también comenzó una gira de apoyo de su nuevo álbum en solitario, The Pros and Cons of Hitch Hiking. Mason lazó su segundo álbum en solitario Profiles en agosto de 1985.
En 1985, Waters anunció su abandono de la banda, ya que pensaba que Pink Floyd había "perdido fuelle". Apeló a la justicia para prevenir que el nombre "Pink Floyd" pudiese seguir utilizándose. Sus abogados descubrieron que la asociación nunca se confirmó oficialmente, y Waters volvió a los tribunales para intentar conseguir vetar que se pudiese usar el nombre en el futuro. Los abogados de Gilmour respondieron con un comunicado de prensa que afirmaba que Pink Floyd seguiría existiendo, llegando a decirle a un reportero del Sunday Times que "Roger es el perro del hortelano y voy a pelear con él...".
Waters se puso en contacto con EMI y Columbia dejando de manifiesto su intención de abandonar la banda, pidiéndoles que le liberasen de sus obligaciones contractuales. Con un caso legal pendiente, decidió prescindir de los servicios de O'Rourke, y contrató a Peter Rudge para manejar sus asuntos. Poco después contribuyó en la banda sonora de When the Wind Blows, y después grabó su segundo álbum en solitario, Radio K.A.O.S..
The Final Cut a menudo es visto de facto como un álbum en solitario de Waters, debido a la combinación de la parcial ruptura de Pink Floyd, y a la dominación lírica de Waters en el proyecto. La cualidad personal de las letras se achaca al empeño de Waters por luchar con la desesperación que le provocaba el cambio social que estaba sufriendo el Reino Unido, y a la pérdida de su padre en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de esto, los solos de guitarra de Gilmour en "Your Possible Pasts" y "The Fletcher Memorial Home" a veces se comparan con sus mejores trabajos en The Wall. Reseñas más recientes del álbum mencionan la importancia de la ruptura de la banda. Stephen Thomas Erlewine, crítico de allmusic dijo: "Con su furia, énfasis en las letras, y texturas sónicas, está claro que es el álbum que Waters quiso que fuera. Y está igual de claro que Pink Floyd no podía haber seguido en esta dirección", y Stylus Magazine escribió: "Trata de perseguir algo más grande, incluso cuando tienes todo el dinero que jamás pudieses querer. Y fracasar o tener éxito de forma brillante. Depende de ti decidir si el álbum es un éxito o un fracaso, aunque yo me decanto por la primera opción en cualquier momento". Sin embargo, Mike Diver de Drowned in Sound fue menos generoso: "Los rayos de luz son pocos y muy distantes entre ellos, e incluso sobre el papel los títulos de las pistas — incluyendo 'The Gunner's Dream' y 'Paranoid Eyes' — sugieren una árdua escucha. Q Magazine lo incluyó en una lista de los diez álbumes más deprimentes de todos los tiempo. He dicho bastante, creo".


Lista de canciones.
Todas las canciones tienen a Roger Waters como vocalista principal, excepto "Not Now John" de David Gilmour y Roger Waters.
«The Post War Dream»
3:02
«Your Possible Pasts» 4:22
«One of the Few» 1:12
«The Hero's Return» 2:56
«The Gunner's Dream» 5:01
«Paranoid Eyes» 3:40
«Get Your Filthy Hands Off My Desert» 1:19
«The Fletcher Memorial Home» 4:11
«Southampton Dock» 2:13
«The Final Cut» 4:46
«Not Now John» 5:01
«Two Suns in the Sunset» 5:14


Reedición 2004
«The Post War Dream» 3:00
«Your Possible Pasts» 4:26
«One of the Few» 1:11
«When the Tigers Broke Free» 3:16
«The Hero's Return» 2:43
«The Gunner's Dream» 5:18
«Paranoid Eyes» 3:41
«Get Your Filthy Hands Off My Desert» 1:17
«The Fletcher Memorial Home» 4:12
«Southampton Dock» 2:10
«The Final Cut» 4:45
«Not Now John» 4:56
«Two Suns in the Sunset» 5:23

Créditos.
Roger Waters: voz principal, bajo, sintetizador, efectos de sonido, guitarra acústica, diseño portada.
David Gilmour: guitarra, voz, voz principal en "Not Now John".
Nick Mason: batería, percusión, efectos de sonido (con holophonics)
Músicos adicionales
Andy Bown: Hammond
Ray Cooper: percusión
Michael Kamen: piano, armonio, dirección y arreglos de la National Philharmonic Orchestra.
National Philharmonic Orchestra
Andy Newmark: batería en "Two Suns in the Sunset".
Raphael Ravenscroft: saxofón tenor


Producción:
Willie Christie: fotografía
James Guthrie: masterización, productor discográfico, ingeniería, remasterización de la reedición de 2004.
Andrew Jackson: ingeniería de sonido
Doug Sax: masterización, remasterización de las ediciones de 1994 y 1997.

The Wall.
The Wall es un álbum de estudio y el decimotercero de la banda británica, publicado en 1979. Se grabó entre abril y noviembre bajo la dirección del productor Bob Ezrin y de los miembros de Pink Floyd David Gilmour y Roger Waters. Fue lanzado el 30 de noviembre del mismo año en el Reino Unido y el 8 de diciembre en los Estados Unidos.
Este disco doble es una ópera rock que nos retrata la vida de una estrella ficticia del rock llamada "Pink", basado en su mayoría de las vivencias del propio Waters, convirtiéndolo así en una especie de álter ego antihéroe. Descrito por Roger Waters, Pink está enfermo mentalmente debido a los traumas que la vida le va deparando: La muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial, la sobreprotección materna, la opresión de la educación británica, los fracasos sentimentales, la presión de ser una figura famosa en el mundo de la música, su controvertido uso de drogas sumado a su asma, etc., son convertidos por él en "ladrillos de un muro" que lo aísla, construido con el fin de protegerse del mundo y de la vida, pero que le conduce a un mundo de fantasía autodestructiva.
Es señalada por la crítica musical y seguidores del grupo como "uno de los mejores trabajos de la banda" y "uno de los mejores en la historia del rock", cuya atmósfera morbosa y depresiva ha inspirado a muchos otros músicos. Del mismo modo fue un inmenso éxito comercial mundial acreditándose discos de platino en más de veintitrés ocasiones, situándolo como el disco más vendido en los años 70s y en el tercer lugar de los discos más vendidos de todos los tiempos.
El principio.
La idea le surgió a Roger Waters cuando en un concierto de la gira de Animals en Montreal, (denominada Pink Floyd-In The Flesh), el comportamiento agresivo de un fan de primera fila condujo a Waters a escupirle en la cara. Inmediatamente disgustado consigo mismo y con lo que llegaban a ser algunos megaconciertos, Waters comenzó a fantasear con la idea de construir un muro entre el escenario y la audiencia, lo que llevó posteriormente a la concepción del álbum. Hay que comprender que Pink Floyd siempre abordaba sus espectáculos para que lo principal fuera lo visual y lo sonoro, dejando normalmente al grupo en un segundo plano en la penumbra del escenario. Así, sobre todo, Waters sentía rechazo por la alienación que percibía entre los fans con los grandes grupos y superestrellas del rock, (de hecho, en su carrera posterior en solitario solía rehuir los grandes espacios) y esta semilla está en la concepción de The Wall y forma parte de la historia en los temas “In The Flesh” y “Young Lust”. A esta idea se le añadieron otros "ladrillos" como la guerra, la sobreprotección materna, el fracaso sentimental, la violencia policial, la educación infantil o la locura (Syd Barrett -fundador del grupo- dejó el grupo por ella), llegando a construir el esqueleto conceptual del muro (The Wall). Así, el concepto y la mayoría de temas del álbum son obra de Roger Waters.

Historia.
La historia nos retrata la vida de una estrella ficticia del rock llamada “Pink”, que se convierte en un antihéroe mentalmente enfermo debido a los traumas que la vida le va deparando. La muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial en una acción en la que los mandos británicos sacrificaron a muchos soldados, la sobreprotección materna, la opresión de la educación británica, los fracasos sentimentales, su mundo de superestrella, etc., son convertidos por él en ladrillos de un muro que lo aísla, construido con el fin de protegerse del mundo y de la vida, pero que le conduce a un mundo de fantasía autodestructiva. Durante un intento de suicidio con drogas, la alucinación lo convierte en un dictador fascista, el polo radicalmente opuesto a lo que “Pink” siente y es, señalando el punto sin retorno a la locura, pero que finalmente “Pink” no quiere traspasar. Finalmente se celebra "un juicio" ficticio y simbólico contra “Pink”, que termina con la condena de derribar el muro y exponerse al mundo exterior, en una liberación final que permite a “Pink” volver a “fluir”.
Después de que Roger Waters abandonara Pink Floyd en 1985, se entabló con David Gilmour y Nick Mason una disputa legal acerca de los derechos sobre la marca “Pink Floyd” y todo su material producido hasta la fecha, y que terminó dando a Gilmour y Mason los derechos sobre la marca y la mayoría de la obra, pero que dejó a Waters los derechos sobre The Wall y el resto de sus composiciones para Pink Floyd.

Conciertos.
Pink Floyd desarrolló una corta gira con The Wall entre 1980 y 1981, pero sólo en unas pocas ciudades (Nueva York, Los Ángeles, Londres y Dortmund). El espectáculo incluyó la proyección de secuencias de animación que posteriormente servirían para la película, así como reproducciones de los personajes como gigantescas marionetas, todo ello realizado por Gerald Scarfe. El espectáculo comenzaba con los supuestos miembros de Pink Floyd con las caras cubiertas por máscaras, para ser poco a poco ocultados a la audiencia por la construcción de un gigantesco muro en el que se sucedían las proyecciones y las actuaciones de las marionetas, y que finalmente era destruido de forma explosiva durante “The Trial” (el juicio), todo ello según se desarrollaba la propia historia.
Este impresionante montaje requirió importantes cantidades de dinero, lo que ocasionó un desastre económico para Pink Floyd. Paradójicamente, Richard Wright, que había abandonado el grupo por petición expresa de Waters durante la grabación en 1979 y que participaba en estos conciertos como músico a sueldo, fue el único que ganó dinero con la producción.

Waters en solitario.
Roger Waters en solitario organizó el gigantesco concierto “The Wall Live in Berlin”, en Berlín, Alemania, el 21 de julio de 1990, con varios famosos músicos, incluyendo a Van Morrison, Sinéad O'Connor, Cyndi Lauper, Scorpions, Jerry Hall y Bryan Adams, entre otros, para conmemorar la caída del Muro de Berlín y para posibilitar la creación de una fundación World War Memorial Fund for Disaster Relief contra las guerras y sus consecuencias. Actualmente en sus giras, toca alguna de las canciones.
La versión de cine de The Wall se filmó en 1982 por la Metro-Goldwyn-Mayer bajo el título de Pink Floyd The Wall, con Alan Parker como director y Bob Geldof (el líder de los Boomtown Rats) como "Pink". También participaron en escenas Bob Hoskins y la joven Joanne Whalley. La película sigue de cerca la estructura musical del álbum, con algunas pocas modificaciones, pero cuenta con una intriga específica y narrativa. Las escenas de animación, a cargo de Gerald Scarfe, son un elemento asimismo clave de la obra.
Roger Waters dijo en 1988 en una entrevista de radio, en relación con la película:
Era un poco desagradable para mí porque al final del día no sentía ninguna simpatía por el protagonista (Pink) que encarnaba Geldof. El impacto sobre los sentidos era tan continuo y fuerte que realmente no me permitió sentirme involucrado con él.
Teatro.
En 2004 se anunció la firma de un contrato para producir un musical en Broadway basado en The Wall, y que incluiría nuevos temas y arreglos del propio Waters. Sin embargo, se desconoce todavía que ocurrirá con las canciones en cuya composición participó David Gilmour (“Young Lust”, “Run Like Hell” y “Comfortably Numb”), así como la fecha de su estreno (si es que realmente se lleva a cabo el proyecto).

Reconstruyendo el muro.
En 2007 se publica una versión de "The Wall" reinterpretada por grandes grupos del rock de todos los tiempos en homenaje a Roger Waters y su grupo. Participan artistas de la talla de Jethro Tull, King Crimson, The Doors, Deep Purple, Gentle Giant, Yes, Asia, Styx, ELP, The Cars, Toto, Montrose y muchos más. El disco está editado por "Phantom Records" y se titula "Re-building The Wall. A tribute to Pink Floyd".

Lista de canciones.
“In the Flesh?” – 3:16
Vocalista principal: Roger Waters

“The Thin Ice” – 2:30
Vocalistas principales: David Gilmour y Roger Waters

“Another Brick in the Wall (Part I)” – 3:10
Vocalista principal: Roger Waters

“The Happiest Days of Our Lives” – 1:49
Vocalista principal: Roger Waters

“Another Brick In The Wall (Part II)” – 4:00
Vocalistas principales: David Gilmour, Roger Waters, y the Islington Green School Choir en el coro

“Mother” – 5:36
Vocalistas principales: David Gilmour and Roger Waters

“Goodbye Blue Sky” – 2:45
Vocalista principal: David Gilmour

“Empty Spaces” – 2:10
Vocalista principal: Roger Waters

“Young Lust” (David Gilmour/Roger Waters) – 3:25
Vocalista principal: David Gilmour

“One of My Turns” – 3:35
Vocalista principal: Roger Waters

“Don't Leave Me Now” – 4:16
Vocalista principal: Roger Waters, “ooohh babe...” section at the end sung by David Gilmour

“Another Brick in the Wall (Part III)” – 1:14
Vocalista principal: Roger Waters

“Goodbye Cruel World” – 1:13
Vocalista principal: Roger Waters

“Hey You” – 4:40
Vocalistas principales: David Gilmour y Roger Waters

“Is There Anybody Out There?” – 2:44
Vocalista principal: Roger Waters

“Nobody Home” – 3:26
Vocalista principal: Roger Waters

“Vera” – 1:35
Vocalista principal: Roger Waters

“Bring the Boys Back Home” – 1:21
Vocalista principal: Roger Waters

“Comfortably Numb” (David Gilmour/Roger Waters) – 6:24
Vocalistas principales: David Gilmour (coro) y Roger Waters (versos)

“The Show Must Go On” – 1:36
Vocalista principal: David Gilmour

“In the Flesh” – 4:13
Vocalista principal: Roger Waters

“Run Like Hell” (David Gilmour/Roger Waters) – 4:19
Vocalista principal: Roger Waters

“Waiting for the Worms” – 4:04
Vocalistas principales: David Gilmour y Roger Waters

“Stop” – 0:30
Vocalista principal: Roger Waters

“The Trial” (Roger Waters/Bob Ezrin) – 5:13
Vocalista principal: Roger Waters

“Outside the Wall” – 1:41
Vocalista principal: Roger Waters
Todas las letras son de Roger Waters, excepto las indicadas.

Canciones añadidas en la película.
“When the Tigers Broke Free” (presente en el álbum Echoes de 2001 y en la versión de The Final Cut de 2004).
“What Shall We Do Now” (versión original del tema “Empty Spaces” del álbum con letras distintas)

Canciones añadidos de los conciertos.
La gira de The Wall, incluyó los siguientes temas no presentes en el álbum original:
“What Shall We Do Now?” después de “Empty Spaces”
“The Last Few Bricks” después de “Another Brick in the Wall (Part III)”

NOTA: A finales de 2009 comenzó a circular el rumor de que Roger Water planeaba hacer una gira de The Wall 2010 - 2011